Si el amor, como las máquinas, llegara con su manual de instrucciones en las manos, libros como este no serían necesarios.Los usuarios actuaríamos con mayor seguridad, conocedores de sus piezas y sus mecanismos, podríamos identificar así su mal funcionamiento, los peligros y sus riesgos, sabríamos subsanar ciertos errores a tiempo e incluso evitar un mal uso, conocedores de la caducidad y la obsolescencia, para apelar a la garantía del justiprecio residual o exigir la reposición, pero no disponemos de semejantes instrucciones.Porque las historias de amor, las posibles y las imposibles, llegan, nacen, crecen, se enredan y nos enredan, y muchas veces se rompen y nos rompen, pero quedan fragmentos, palabras condonadas en el tiempo, con los que reconstruir o reinventar la arqueología emocional de nuestras vidas. Este libro da cuenta, justicia poética mediante, de un par de esas historias.