Hace mucho tiempo, en la tierra de altas pirámides y selvas susurrantes, una joven llamada Itzel podía leer las estrellas - no con instrumentos ni cartas, sino simplemente mirando hacia arriba y sabiendo.
Cuando un eclipse solar ardió en el cielo del mediodía, Itzel se paró ante diez mil personas en la cima de una antigua pirámide azteca y habló sin miedo: "El sol regresará. Siempre regresa."
Esta es la historia de una niña a quien le dijeron que fuera menos - y eligió ser inmensa. Una historia de valentía, sanación, sabiduría ancestral y el poder que vive dentro de cada niño que se atreve a confiar en lo que sabe.
Enraizada en la herencia azteca y la lengua náhuatl, El Legado de Itzel celebra a las mujeres indígenas como líderes, sanadoras y guardianas del conocimiento - y recuerda a los lectores jóvenes de todas partes que sus dones son su herencia.