En 1974, Didier Anzieu publicó en la Nouvelle Revue de Psychanalyse un artículo titulado «Le Moi-peau», cuyo impacto en el mundouniversitario y clínico fue determinante. Hoy el autor nos presenta la síntesis de sus investigaciones y propone una teoría de las funciones del Yo-piel. La piel es la envoltura del cuerpo, de la misma formaque la conciencia tiende a envolver al aparato psíquico. Desde estepunto de vista, las estructuras y la función de la piel puedenproporcionar a los psicoanalistas y a los psicoterapeutas analogíasfecundas que los guíen en su reflexión y en su técnica. El Yo-pielaparece en primer lugar como un concepto operatorio que precisa elapoyo del Yo en la piel e implica una homología entre las funcionesdel Yo y las de nuestra envoltura corporal (limitar, contener,proteger). Considerar que el Yo, como la piel, se estructura en unainterfaz permite enriquecer las nociones de «frontera», de «límite » y de «continente» en una perspectiva psicoanalítica. Por otra parte, la riqueza conceptual del Yo-piel permite comprender mejor una realidadclínica compleja: más allá de las relaciones entre las afeccionesdermatológicas y los desórdenes psíquicos, el autor muestra que lasobrecarga o la carencia de tal o cual función del Yo-piel explicanfundamentalmente el masoquismo perverso, el núcleo histérico de laneurosis o la distinción entre neurosis narcisística y estados-límite.