Cuando Lucía, una sevillana de treinta y dos años, recibe las cenizas de su tía abuela Enriqueta-la mujer más excéntrica de la familia-descubre que la última voluntad de ésta es imposible de rechazar: Tendrá que llevar las cenizas de la difunta hasta Escocia y el viaje deberá hacerlo en una furgoneta camperizada que tenía su tía, con más años que kilómetros.
Decidida a cumplir ese deseo, se embarca en un viaje de más de tres mil kilómetros acompañada únicamente por la urna y una tendencia preocupante a meterse en líos.
Lo que no esperaba era que la aventura se torciera, cuando la furgoneta decide morir a las puertas de un pueblo llamado Blackford.
Allí aparece Ewan McLeod, un escocés de humor seco, manos capaces de arreglar cualquier cosa y un acento que Lucía entiende solo a ratos.
Ewan vive tranquilo en su pueblo, en su pequeña granja junto a su hermana Skye. Hasta que una andaluza irrumpe en su vida como una tormenta de otoño.
Lo que comienza como un favor, se convierte en una convivencia accidental llena de malentendidos y una química brutal entre ellos dos.
Cuando llega el momento de esparcir las cenizas, Lucía tendrá que decidir si su viaje termina ahí o, por el contrario, decide alargarlo un poco más para ver lo que le depara el destino.
Una historia sobre la despedida de un ser querido, viajes que curan y amores que aparecen donde menos lo esperas.
Una comedia romántica llena de humor, un toque de picante andaluz y una pizca de magia escocesa.