Hace años, durante la vendimia, hubo mujeres que trabajaron, durmieron en fincas ajenas, cobraron tarde o no cobraron nunca. Mujeres que pasaron por cocinas, caminos de tierra, cooperativas y habitaciones donde nadie preguntaba demasiado.
Algunas volvieron distintas.
Otras no volvieron.
Después del caso de Marta Barrancs, Sara Beltrán intenta sostener el colectivo No se Fueron sin convertir cada nombre en una consigna. Pero los sobres empiezan a llegar a la sede: fotos antiguas, listas incompletas, recibos, iniciales, rutas que nadie quiere recordar.
Y entre todos esos papeles aparece una pista que toca directamente a Lucas Montiel y a su hermano Rafa.
Lo que parecía una desaparición aislada empieza a parecer otra cosa.
Algo más viejo. Más cómodo para el pueblo. Más difícil de señalar.
Porque en Sant Martí dels Vinyars no todo se enterró bajo la tierra.
Algunas cosas se guardaron en archivos, en bodegas, en cocinas de campaña y en la memoria de mujeres que aprendieron a callar para seguir vivas.
La lista de las temporeras es el segundo libro de la serie Las desaparecidas de la vendimia, un thriller rural ambientado en el Penedès sobre mujeres borradas, poder local, memoria y las verdades que un pueblo prefiere no tocar.