Todo llamado verdadero nace antes del aplauso y se forma lejos de los reflectores. No surge de la ambición personal ni del deseo de reconocimiento, sino de un diseño divino que, muchas veces, se manifiesta primero a través del proceso, el silencio y el quebranto. Mi Llamado es testimonio de esa verdad. Este libro no fue escrito desde la comodidad de la teoría, sino desde la profundidad de una vida procesada por Dios. En sus páginas no encontramos una narrativa idealizada
del ministerio, sino una revelación honesta del camino que atraviesan aquellos que fueron escogidos por Dios y, al mismo tiempo, confrontados por el proceso que ese llamado exige. A lo largo de esta obra, el lector será guiado por verdades
espirituales que pocas veces se expresan con claridad: que el llamado no exime del dolor, que la formación precede a la
manifestación, y que Dios no acelera Sus propósitos, porque Su prioridad no es la visibilidad, sino el carácter.