Diez años. Diez ciudades. Una pregunta que lo cambia todo.
¿Y si ya no hubiera guerra? ¿Ni hambre? ¿Ni cárceles?
Suena a sueño.
Para Anna Zaugg, treinta años, ministra de Asuntos Exteriores de Suiza, madre de tres hijos y crónicamente falta de sueño, es simplemente la vida cotidiana. Una vez al año se reúne con mujeres de todo el mundo, en Dubái, Ginebra, Ciudad del Cabo, Río, Bali. Hablan del futuro, discuten sobre el pasado y se sientan en saunas demasiado calientes. Y ahí crece algo más grande que la política: Amistad. Familia. Y la certeza de que la paz no es un estado, sino una decisión que se toma cada mañana.
Paz mundial cuenta la historia de un mundo distinto del nuestro, y pregunta si quizá podría ser uno mejor. Una historia sobre mujeres que no se detienen. Sobre una pérdida que no es el final. Y sobre panqueques que saben mejor cuando todos están sentados a la mesa.