Eleanor Morley regresa a San Diego tras un viaje que se ha prolongado más de lo previsto, con la sensación incómoda de que ha dejado demasiadas cosas sin resolver.
Entre ellas, Julia Bernet.
El campus sigue siendo el mismo, pero para ella todo es diferente porque antes caminaba por esos pasillos como rectora y ahora lo hace como profesora, y a Eleanor le cuesta saber quién es sin ese cargo.
Compartir pasillos, reuniones y miradas se convierte en un recordatorio constante de todo lo que quedó pendiente entre ellas cuando se marchó.
Porque hay vínculos que no desaparecen, por mucho que el tiempo pase o decisiones equivocadas que se tomen.
Y cuando el pasado vuelve a abrirse paso en el presente, Eleanor sabe que tiene que enfrentarse a muchas cosas para convertirse en la mujer que Julia necesita.
Porque hay historias que es imposible que terminen cuando existe un campo magnético que siempre las hace orbitar juntas.